En este marco ha surgido DCC CRM, como respuesta a la necesidad de optimizar los procesos de
relación empresa-cliente y
como medio para mantener la lealtad del cliente, su satisfacción y
continuidad en
los negocios con la empresa.
Para mantenerse en un mercado tan competitivo como
el actual, las empresas cada vez valoran más la calidad
de
las relaciones con sus clientes, ya la diferenciación
no se centra en los productos, sino en la forma de construir relaciones duraderas y beneficiosas con los clientes.
Para atraer y retener clientes las empresas cambiaron el
orden de prioridades. Hasta ahora habían centrado sus
esfuerzos en la automatización de los sistemas transac-
cionales y la implantación de sistemas informáticos que
permiten optimizar los procesos internos de negocio.
Sin embargo, la aparición de nuevos canales de comuni-
cación especializados y la existencia de múltiples siste-
mas dificultan las tareas de integración, la fluidez de
in-
formación y, como consecuencia, la unidad de los
proce-
sos de negocio.
Esto ha obligado a las empresas a evolucionar en su planteo de la relación con los clientes en dos líneas de actuación:
Alinear los recursos de la organización con las necesidades del cliente, respaldando cada contacto con toda la capacidad de la organización y aunando “conocimientos” y “habilidades”.
Entender, anticiparse y responder a las necesidades de los clientes, con el objeto de transformar “transacciones” en "relaciones”.
Conseguir una visión única
del cliente.
Disponer del conocimiento
y habilidades adecuadas
en cada contacto con el cliente.
Identificar nuevas deman-
das y anticiparse a sus inquietudes.
Favorecer la multiplicidad
de contactos.
Utilizar el canal más adecuado para gestionar cada contacto.
Mantener la información consolidada independien-
temente del canal utilizado.
Mejorar la calidad de la atención.
Soportar el ciclo completo de relación.
Control de la eficiencia de las acciones y de los canales.